
domingo, 1 de mayo de 2011
Sonet 116
A la unió de dues ànimes lleials
no admeto impediments. L'amor no és amor
si sofreix canvis amb els canvis temporals,
si, mancat de favors, es vincla al desfavor.
Ah, no: l'amor és com el sempre immòbil far
que mira les tempestes i mai no es desfigura.
De cada barca errant és l'estrella polar
d'insondable valor i sondejada altura.
L'amor no és la joguina del temps, ni que l'esclat
de rostre i llavis mori sota la seva falç.
No s'altera l'amor amb la fugacitat,
sinó que sobreviu fins als dies finals.
I si això és un error i em pot ser demostrat,
jo no he escrit mai, ni mai cap home no ha estimat.
William Shakespeare
no admeto impediments. L'amor no és amor
si sofreix canvis amb els canvis temporals,
si, mancat de favors, es vincla al desfavor.
Ah, no: l'amor és com el sempre immòbil far
que mira les tempestes i mai no es desfigura.
De cada barca errant és l'estrella polar
d'insondable valor i sondejada altura.
L'amor no és la joguina del temps, ni que l'esclat
de rostre i llavis mori sota la seva falç.
No s'altera l'amor amb la fugacitat,
sinó que sobreviu fins als dies finals.
I si això és un error i em pot ser demostrat,
jo no he escrit mai, ni mai cap home no ha estimat.
William Shakespeare
martes, 26 de abril de 2011
miércoles, 20 de abril de 2011
SONETO DE LA GUIRNALDA DE ROSAS
¡Esta guirnalda! ¡pronto! ¡que me muero!
¡Teje deprisa! ¡canta! ¡gime! ¡canta!
que la sombra me enturbia la garganta
y otra vez viene y mil la luz de enero.
Entre lo que me quieres y te quiero,
aire de estrellas y temblor de planta,
espesura de anémonas levanta
con oscuro gemir un año entero.
Goza el fresco paisaje de mi herida,
quiebra juncos y arroyos delicados.
Bebe en muslo de miel sangre vertida.
Pero ¡pronto! Que unidos, enlazados,
boca rota de amor y alma mordida,
el tiempo nos encuentre destrozados.
¡Esta guirnalda! ¡pronto! ¡que me muero!
¡Teje deprisa! ¡canta! ¡gime! ¡canta!
que la sombra me enturbia la garganta
y otra vez viene y mil la luz de enero.
Entre lo que me quieres y te quiero,
aire de estrellas y temblor de planta,
espesura de anémonas levanta
con oscuro gemir un año entero.
Goza el fresco paisaje de mi herida,
quiebra juncos y arroyos delicados.
Bebe en muslo de miel sangre vertida.
Pero ¡pronto! Que unidos, enlazados,
boca rota de amor y alma mordida,
el tiempo nos encuentre destrozados.
viernes, 15 de abril de 2011
jueves, 14 de abril de 2011
lunes, 11 de abril de 2011
RANCHERA
La noche de mi mal.
(José Alfredo Jiménez)
"No quiero ni volver a oir tu nombre,
no quiero ni saber a dónde vas".
Así me lo dijiste aquella noche,
aquella negra noche de mi mal.
Si yo te hubiera dicho ¡No te vayas!,
Qué triste me esperaba el porvenir.
Si yo te hubiera dicho ¡No me dejes!,
mi propio corazón se iba a reir.
Por eso fue que me viste tan tranquilo,
caminar serenamente bajo un cielo más que azul;
después, ya ves, me aguanté hasta donde pude,
terminé llorando a mares donde no me vieras tú.
domingo, 10 de abril de 2011
martes, 9 de marzo de 2010
lunes, 8 de marzo de 2010
sábado, 6 de marzo de 2010
miércoles, 3 de marzo de 2010

L'home que s'amaga pels racons foscos mai no ha deixat d'estar aquí. A vegades, els dies clars, a les nits de lluna i a les siderúrgiques matinades pot semblar que no hi és, que ha fugit, que només formava part d'una part del malson. Però no, no ha fugit, t'esperava fumant un cigarro, amb els seus ulls vermells, irritats i la seva gola encara més irritada. No et diu res, mai, no és el seu estil. Només et mira. És aquí per mirar-te als ulls unes dècimes de segon. No és el tall glaçat de la fulla d'un ganivet...
domingo, 28 de febrero de 2010
sábado, 27 de febrero de 2010
Gacela primera Del amor imprevisto
Nadie comprendía el perfume
de la oscura magnolia de tu vientre.
Nadie sabía que martirizabas
un colibrí de amor entre los dientes.
Mil caballitos persas se dormían
en la plaza con luna de tu frente,
mientras que yo enlazaba cuatro noches
tu cintura, enemiga de la nieve.
Entre yeso y jazmines, tu mirada
era un pálido ramo de simientes.
Yo busqué, para darte, por mi pecho
las letras de marfil que dicen siempre.
Siempre, siempre: jardín de mi agonía,
tu cuerpo fugitivo para siempre,
la sangre de tus venas en mi boca,
tu boca ya sin luz para mi muerte.
Federico García Lorca
Diván del Tamarit
de la oscura magnolia de tu vientre.
Nadie sabía que martirizabas
un colibrí de amor entre los dientes.
Mil caballitos persas se dormían
en la plaza con luna de tu frente,
mientras que yo enlazaba cuatro noches
tu cintura, enemiga de la nieve.
Entre yeso y jazmines, tu mirada
era un pálido ramo de simientes.
Yo busqué, para darte, por mi pecho
las letras de marfil que dicen siempre.
Siempre, siempre: jardín de mi agonía,
tu cuerpo fugitivo para siempre,
la sangre de tus venas en mi boca,
tu boca ya sin luz para mi muerte.
Federico García Lorca
Diván del Tamarit
miércoles, 24 de febrero de 2010
lunes, 22 de febrero de 2010
domingo, 21 de febrero de 2010
sábado, 20 de febrero de 2010
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